Knowledge for better food systems

1: Nutrición y sostenibilidad - Guías alimentarias basadas en alimentos

FCRN Admin's picture

Este es el espacio para publicar sus comentarios, respuestas y preguntas en el primer debate en el foro.

La primera discusión está dedicado al tema de las dietas saludables y sostenibles, particularmente a explorar los enlaces entre la nutrición y sostenibilidad y el rol de las guías alimentarias basadas en alimentos. Nos complace co-organizar esta discusión con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO) y su Red Latinoamericana de educación nutricional, la Red ICEAN. El objetivo principal del foro es establecer un vínculo interdisciplinario entre las personas para fomentar un diálogo informativo conjunto con un pensamiento crítico sobre el clima y los alimentos. Queremos entender los problemas y enfoques que existen en la región y ampliar el debate sobre sistemas alimentarias sostenibles, dado que muchas de las discusiones sobre la sostenibilidad del sistema alimentario suceden desde la perspectiva de países desarrollados, principalmente en Europa.  

Previo a iniciar la discusión, le invitamos a leer sobre los antecedentes de este tema y un resumen del reporte sobre guías alimentarias saludables y sostenibles realizado por el FCRN junto con la FAO, en mayo 2016. Terminamos con algunas preguntas sobre nutrición y sostenibilidad y guías alimentarias en sus países, que pueden guiar las próximas discusiones. Vea el documento adjuntado. 

Como contribuir?

Queremos saber todos los opiniones y puntos de vista diferentes que existen sobre este tema, así que por favor contribuya haciendo clic en "add new comment" abajo o si quiere responder a un comentario específico, haz click en "reply" abajo del comentario de esta persona.  (Tiene que estar registrado y haber iniciado su sesión como miebro de la red FCRN para poder contribuir)

Esta discusión continuará hasta miercoles 26 octubre, cuando vamos a publicar otro tema de discusión.

Qualquier duda, escríbenos: mariepersson@fcrn.org.uk 

Carlos Gonzalez Fischer's picture
Submitted by Carlos Gonzalez... (not verified) on

Bienvenidos a la primera discusión de esta edicion del foro latinoamericano del FCRN.

Mi nombre es Carlos Gonzalez Fischer y, junto con la Red ICEAN de la FAO voy a ser uno de los coordinadores de esta primera discusión sobre Nutrición y Sostenibilidad: Guías Alimentarias Basadas en Alimentos.

Soy investigador del Instituto de Ecología, Genética y Evolución de Buenos Aires (Universidad de Buenos Aires - Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas, Argentina) y asociado al FCRN. El foco de mi trabajo es la sostenibilidad de la producción y el consumo de alimentos. Y, finalmente, soy uno de los autores del reporte que enviamos como lectura recomendada: Platos, Piramides, Planeta. Desarrollos en guias alimentarias saludables y sostenibles: evaluacion de la situacion.

 

RedICEAN's picture
Submitted by RedICEAN (not verified) on

Estimados participantes del foro FRCN,


Para la Red ICEAN es un gran honor coorganizar esta primera discusión sobre Nutrición y Sostenibilidad: Guías Alimentarias Basadas en Alimentos, junto con el foro FRCN.
La Red ICEAN es, como su nombre lo indica, es una red de profesionales, técnicos y expertos en temas de educación alimentaria y nutricional, cambio de comportamiento y ambiente alimentario en América Latina y el Caribe. En la actualidad contamos con más de 1000 miembros que se benefician del intercambio de conocimientos, noticias, experiencias y evidencia sobre estos temas, además de tener acceso a oportunidades de capacitación continua.

La Red ICEAN es coordinada por la FAO y los moderadores para esta discusión somos:
• Ana Islas, oficial de nutrición FAO, oficinas centrales
• Israel Ríos, oficial de nutrición FAO, oficina subregional para América Latina y el Caribe
• Yenory Hernández, oficial de nutrición FAO, oficinas centrales
• Melissa Vargas, consultora en educación nutricional FAO, oficinas centrales


De esta manera le damos la bienvenida y les invitamos a compartir sus experiencias y realizar sus contribuciones en el tema de guías alimentarias, educación alimentaria y nutricional y los posibles enlaces entre nutrición y sostenibilidad. Esperamos un debate muy productivo e interesante para todos.

LAMUNOZ's picture
Submitted by LAMUNOZ (not verified) on

Saludos, 

Soy investigador del Centro Internacional de Agricultura Tropical CIAT, en general mi trabajo está mas cerca de la intensificación productiva y sostenible. Me sorprende que luego de varios años de trabajo, me entere que existen tales documentos por país. La pregunta sería cual es el nivel de conocimiento sobre la existencia de una guía alimentaria para Colombia en la opinión pública ?.  su existencia no asegura los impactos esperados y tampoco en términos de contribución a la sostenibilidad si incluyera acciones concretas. Estudiando un poco el documento para Colombia, no se evidencia una relación clara entre nutrición y sostenibilidad, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), es quien lidera esta iniciativa y juiciosamente está haciendo actualizaciones, sin embargo el asunto es que tanto despliegue ente el consumidor tiene este tipo de esfuerzos frente a las campañas publicitarias de las gaseosas, embutidos y otros alimentos no tan nutritivos y con industrias no tan sostenibles.

Carlos Gonzalez Fischer's picture
Submitted by Carlos Gonzalez... (not verified) on

Estimado LAMUNOZ,

Muchas gracias por su comentario. Estoy totalmente de acuerdo con su apreciación. Como indicamos en el reporte "Plates, Pyramids, Planet", si las guias no son conocidas ampliamente, su efecto se verá seriemanete limitado. Estas recomendaciones deberian ser conocidas por todos los ciudadanos (entre otras cosas, para contrarestar a dietas de moda que pueden ser perjudiciales para la salud).

Sin embargo, cabe destacar que algunas guías estar orientadas para diferentes audiencias. Si, por ejemplo, las guías están apuntadas a trabajadores de la salud, puede que tengan cierto efecto sin que la poblacion general sepa sobre ellas. Aunque sin alcazar a un público masivo, el verdadero potencial de las guías no será realizado. Es por eso que una de las recomendaciones del reporte es que debe haber distintas versiones de las guias para distintas audiencias (incluyendo el publico en general, los trabajdores de la salud, el sector privado y grupos con requerimientos dietarios particulares).

La incorporación de objetivos de sostenibilidad en las guías alimentarias es un fenómeno reciente, y es de esperar que en los próximos años sea cada vez mas común. 

Por último, y en relación a su comentario acerca de cómo pueden las guías contrarrestar el bombardeo de mensajes publicitarios desde el sector privado, quisiera destacar que las guias brasileñas incorporan el siguiente mensaje dentro de las 10 principales recomendaciones:

Tenga cuidado con la publicidad y el marketing. El próposito de la publicidad es incrementar las ventas, y no el educar e informar a las personas. Sea crítico y enseñe a los niños a ser críticos de toda forma de publicidad y marketing.

Habiendo dicho esto, no es de esperar que los esfuerzos de diseminacion de las guias puedan contrarestar a los inmensos presupuestos publicitarios de los productores de alimentos ultraprocesados. Es por esto que en muchos paises existe una fuerte regulación sobre las formas y vías de publicidad, especialmente, para productos orientados a los niños.

 

RedICEAN's picture
Submitted by RedICEAN (not verified) on

Estimado LAMUNOZ,

Muchas gracias por su aporte al foro. Como bien lo indica en su nota, muchos profesionales y parte del público general no conoce la existencia de las guías alimentarias nacionales. Aquí la importancia de involucrar y socializar durante el proceso de desarrollo a todas las instituciones gubernamentales y no gubernamentales relacionadas (incluyendo los objetivos de sostenibilidad en todas sus áreas), además de comunicar y diseminar las recomendaciones a los grupos de la población relevantes. 
No obstante, para nosotros una de las áreas esenciales y que a menudo se deja de lado durante el desarrollo o revisión de las guías (y como lo indica Carlos), es la implementación de las mismas. Cómo implementación, entendemos no sólo la diseminación de las guías sino también su integración en políticas y programas nacionales. La implementación intersectorial de las guías alimentarias puede servir como base para guiar políticas de producción, subvención, restricción de publicidad y venta de alimentos altamente procesados; así como campañas educativas, integración en los sistemas educativos formales y no formales, capacitación de profesionales, etc. Sin embargo, se requiere de debidos mecanismos de coordinación y de movilización de recursos (tiempo, técnicos, colaboraciones y financieros) durante las etapas de planeación de desarrollo/revisión de las guías, para asegurarse que los países no solo desarrollen sus guías pero que también tomen un rol proactivo para el desarrollo estratégico de un plan de implementación multisectorial y multinivel de las guías alimentarias, acompañado de un proceso de monitoreo y evaluación. 
Por otro lado, la educación alimentaria y nutricional, (EAN) (ver definición aquí), es una de las herramientas más efectivas para brindarle a la población las herramientas, capacidad y motivación para hacer frente y ser críticos ante la publicidad de alimentos altamente procesados y altos en azúcar, grasa y sal. Cuando la EAN se implementa en presencia de un ambiente alimentario propicio, por ejemplo en los sistemas escolares que tienen políticas de meriendas escolares nutritivas, seguras y adecuadas, restringen la venta de comida chatarra y tienen programas de EAN institucionalizados, los resultados se ven intensificados, y es posible realizar cambios duraderos en los hábitos y prácticas alimentarias.

SilvanaJuri's picture
Submitted by SilvanaJuri (not verified) on

Me interesa participar para dar una opinión sobre lo que sucede en Uruguay, mi pais de orígen. Mi área de investigación es el Diseño y por lo tanto, no estoy al tanto de las discusiones que se pueden estar desarrollando en ámbitos de las ciencias naturales o la nutrición, por esa razón, mi perspectiva es más enfocada en la percepción del público. Por lo que tengo entendido, la guía nacional basada en alimentos fué actualizada el año pasado, resultando en un nuevo gráfico que por lo que tengo entendido a comenzado a verse con más frecuencia. Siendo mi campo de experiencia el diseño de comunicación, es de mi opinión que la guía gráfica es muy poco clara en cuanto a lo que significa y como se implementa a nivel personal. 

Por sobre todo, los aspectos de sustentabilidad no han sido incorporados en ella. En un pais donde la industria ganadera y de sus sub-productos es tan importante, la carne y los lácteos han formado parte de la dieta por mucho tiempo, y son parte escencial de tradiciones y la cultura. Por ello, creo necesario evaluar la guía teniendo en cuenta estos aspectos, y enfocar el trabajo en comprender exactamente como funciona la idiosincracia que potencia el consumo de unos productos sobre otros, porque cualquier recomendación que vaya en la dirección opuesta es inmediatamente rechazada por la población.

Me interesaría que se dieran a conocer los resultados de la investigación que desarrolló el equipo multidisciplinario que ha desarrollado la guía para entender si su implementación es viable, y el trabajo que queda por hacer (en cuanto a sustentabilidad). De lo contrario, la guía aislada, ofrece poca ayuda y no aporta gran información a lo que el común consumidor ya conoce. En el caso de Uruguay creo que uno de los grandes problemas, así como sucede en paises como el Reino Unido, es un desafío de cambio de comportamiento. Sin un trabajo profundo y multidisciplinario que abarque todas las areas (políticas, industria y consumidores), una guía de este tipo ofrece poco potencial de uso y cambio. 

Adjunto aquí el gráfico de la guía de Uruguay.
Guia Uruguay

Carlos Gonzalez Fischer's picture
Submitted by Carlos Gonzalez... (not verified) on

Además de la respuesta de la Red ICEAN, me gustaría agregar que las guias alimentarias suelen tener dos componentes:

  1. una representacion grafica (muchas veces en forma de plato o piramide), que ilustra las proporciones relativas de los distintos alimentos en la dieta y,
  2. una serie de mensajes o recomendaciones (pueden ser simplemente una lista, o un documento mas extenso), en donde resumen los principales cambios que serian necesarios para alcanzar una alimentacion mas saludable. Algunas guias van un paso mas allá y ofrecen consejos sobre preparacion de alimentos, actividad física, y la actitud que deberiamos tener hacia la comida.

Josefa Maria Fellegger Garzillo's picture
Submitted by Josefa Maria Fe... (not verified) on

Mi nombre es Josefa Garzillo. Yo soy graduada en medicina veterinaria, trabajo con la sostenibilidad y el cambio climático hace 12 años y yo hice parte del equipo interdisciplinario que hay preparado la guía alimentária para la población brasileña lanzado en 2014.

Aquí hago algunos comentarios de forma independiente. Estos comentarios reflejan pensamientos y conceptos construidos al largo de mi carrera profesional, como objetivo de contribuir con la discusión sobre Nutrición y Sostenibilidad (GABAs), sin establecer un parecer técnico o una opinión formal. Yo traigo puntos generales para una discusión conceptual y no utilizo la experiencia de Brasil como un estudio de caso. Yo hago comentários de forma abierta a respecto de los elementos que considero necesarios para empezar a incluir los temas de sostenibilidad en GABAs de los distintos países.

Guías Alimentarias basada en alimentos son documentos oficiales. La incorporación de temas más allá de la ciencia nutricional aparece en el contexto contemporáneo cuando sufrimos de problemas globales complejos, tales como la obesidad y el cambio climático, por ejemplo. Por lo tanto, es necesario buscar acciones que sean coherentes y consistentes unas con otras, buscando el entrelazamiento de soluciones. En otras palabras, un país que es signatario del Acuerdo de París (una vez que ya reconoce los problemas climáticos como relevantes y toma los compromisos nacionales de reducción) o que se dedica a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU (una vez que ya reconoce un nuevo modelo de civilización) puede hacer que su GABA estea en línea con estas acciones internacionales, así como en consonancia con las políticas o programas nacionales centradas en la seguridad alimentaria, nutricional o ambiental. Sería un paso de convertir acciones fragmentadas en acciones integradas.

El punto de partida para la incorporación de la sostenibilidad en GABAS tal vez sería la consolidación de una definición de sostenibilidad y las dietas sostenibles. La definición de las dietas sostenibles de la FAO ya se refiere a las dimensiones política, económica, social, ambiental, cultural y ambiental. Parece un punto de partida bueno, ya que pone los aspectos técnicos, científicos y filosóficos para dentro del proceso de construcción del GABA.

Puesto que yo he mencionado la filosofía, vale la pena recordar el principio bioético de autonomía, o sea, el respeto a la dignidad, la privacidad y la libertad de las personas para tomar sus decisiones de manera libre y aclaradas, una vez que estean debidamente informados de las consecuencias de sus decisiones. Teniendo en cuenta que uno de los objetivos de los GABAs es la orientación alimenticia de la población a respeto de las dietas que promueven la salud, las recomendaciones de GABAs puede promover el "empoderamento" de las personas y les ayudar con informaciones relevantes para decidir cómo ellas desean agir e sobre su propia salud, sus queridos, su comunidad local, las otras especies, los recursos naturales y el planeta.

RedICEAN's picture
Submitted by RedICEAN (not verified) on

Excelentes aportaciones las de Silvana Juri y Josefa Maria. 
Para nosotros es de gran relevancia los puntos que han indicado. 
Con respecto al tema comportamientos, es muy cierto que las guías alimentarias de forma aislada, es decir solo por existir, no van a tener ningún impacto sobre los comportamientos y hábitos alimentarios, ni en temas de alimentación saludable ni en temas de consumo responsable con el medio ambiente. Los comportamientos y hábitos alimentarios están influenciados por una miríada de factores desde preferencias y percepciones personales, hasta la presión de pares, hasta las políticas que regulan la disponibilidad de alimentos a nivel nacional. Por lo tanto es importante que haya coherencia entre estas acciones para ver un efecto multiplicador.
Como bien lo indica Silvana y como quisimos plasmar en nuestro comentario anterior, se requiere de una verdadera acción estratégica, coherente, multidisciplinaria y a largo plazo para que las guías tengan un impacto verdadero en las prácticas de la población. Es por esto que destacamos lo importante de formar un comité multisectorial y multidisciplinario en el proceso de desarrollo o revisión de las guías para que acompañen el proceso e identifiquen puntos de entrada donde las guías de puedan utilizar como marco de referencia.  
Con respecto al tema de sostenibilidad ambiental y específicamente el consumo de carne, las guías deben seguir un proceso riguroso que toma en cuenta por un lado la evidencia científica sobre relación entre la dieta y salud, composición de alimentos, producción, impacto ambiental, etc. y por otro lado los patrones, cultura y costumbres de la población, entre otros factores. Uno de los grandes retos es lograr el equilibro entre estos componentes y contextos, para que sea factible, deseable y posible lograr cambios en las dietas, en pro de la nutrición y sostenibilidad. Cabe destacar, que en muchos países de América Latina y el Caribe, África y Asia la información o evidencia científica no siempre está disponible, por lo que se recomienda que el proceso de las guías en estos países saque ventaja de plataformas o mecanismos de intercambio de información  a nivel regional para lograr un balance con la rigurosidad científica que conlleva el definir las guías alimentarias. 
 Con las guías alimentarias, existe la posibilidad no solo de guiar a los consumidores y brindarles opciones reales de cambio (mediante programas de implementación, educación nutricional, etc.), sino también de influir directamente en los sistemas alimentarios, al poder servir de base para formular políticas de producción más saludables y sostenibles. Por supuesto, todo esto depende de un fuerte compromiso y acciones políticas en todos los sectores relevantes (agricultura, salud, desarrollo rural); así como capacidades en todos los niveles, desde el nacional hasta los hogares.
Por último, como ustedes saben la FAO en su website de guías alimentarias (http://www.fao.org/nutrition/education/food-dietary-guidelines/regions/countries/uruguay/en/) tiene un inventario de las guías de muchos países, incluyendo Uruguay. A este respecto, tenemos entendido que el país está revisando sus guías, pero éstas aún no han sido lanzadas por el Ministerio de Salud Pública, por lo que el icono compartido corresponde a las guías desarrolladas en el 2005, con lo cual puede que haya posibilidades de cambio y de mejoras con respecto a los temas discutidos en este foro.

Carlos Gonzalez Fischer's picture
Submitted by Carlos Gonzalez... (not verified) on

 

A mi parecer se han tocado unos puntos muy interesantes:

1 La eficiencia de la diseminacion e implementacion de las guias

2 La naturaleza de los mensajes de las guias

 

Sobre el primer punto, los miembros de la Red ICEAN han comentado que se están haciendo esfuerzos por mejorar en estos aspectos. La diseminación de las guías debería contar con el apoyo de todo el gobierno y convertirse en conocimiento general de toda la población. Desde que empece a pensar en este problema, pienso que deberian formar parte de la curricula educativa en todas las etapas formativas. Por su parte, la implementación de las guías podría beneficiarse enormemente de su integración con otras políticas públicas (comidas escolares, de hospitales, cafeterias, etc). Pero esta integraciñon no se lograra si no existe la voluntad política de hacerlo, y para eso es necesario que la poblacion lo exija (lo que nos lleva, otra vez, a la diseminación).

Sobre el segundo punto, me gustaría retomar lo dicho por la Red ICEAN, sobre la falta de evidencia cientifica para algunos de los temas en America Latina. Si bien existen particularidades fisiologicas entre distintas poblaciones, los requerimientos nutricionales básicos son los mismos para personas de todo el mundo. Sin embargo, las personas no comen nutrientes, sino comida, y es por eso que las GABAS deben tener en cuenta los alimentos disponibles en cada region, como también los aspectos culturales y la situacion nutricional de la población blanco. Sin embargo, esto no quiere decir que en ciertas situaciones, las recomendaciones de las guias no desafien las costumbres locales. Si se busca que haya un cambio significativo en los patrones de consumo, las recomendaciones deben promover cambios reales.

Cuando tratamos de incluir los objetivos de sostenibilidad, la situación se complica aún mas, ya que el impacto de la producción de un determinado producto puede variar considerablemente entre regiones (debido a las diferencias ambientales, pero también a los distintos sistemas de produccion utilizados). Además, el impacto ambiental de una población incluye otros factores además de la produccion de alimentos. El impacto relativo de la produccion de cierto producto, también varía en función de las demás actividades que tienen lugar en la region. Dicho de otra manera, la disminucion de la produccion de cierto producto puede resultar en una disminucion del impacto ambiental en cuertas regiones, y en un aumento en otras. El resultado dependera de los niveles de impacto de ese sistema de produccion en esa region, y de los niveles de impacto de la actividad que surge en reemplazo.

Esta complejidad hare que sea muy difícil obtener evidencias locales o regionales respecto a todos los impactos de todos los productos, por lo que muchas veces se utilizan estudios de otros sistemas o regiones y se trata de aproximar los resultados. La falta de estudios locales es un serio problema, en futuras discusiones trataremos algunos de estos impactos para ver que se esta haciendo para avanzar en este sentido.

 

Las preguntas que me gustaría hacerle a los participantes son:

  1. ¿Conocen ejemplos exitosos de diseminacion de las guias? ¿Que otras estrategias podrian utilizarse para mejorar?
  2. ¿Cuáles son, a su entender, las principales areas en las que necesitamos mas estudios sobre los impactos de la produccion de alimentos? ¿Conocen iniciativas para el intercambio de informacion regional sobre los impactos de la produccion agropecuaria?

GiovannaORiv's picture
Submitted by GiovannaORiv (not verified) on

Hola, mi nombre es Giovanna Ortega, soy una nutrióloga y hace cuatro años junto con una colega fundamos la asociación civil llamada Educación Comunitaria en Alimentación y Nutrición, Educomalli A.C. para generar programas de nutrición más efectivos. Hemos desarrollado proyectos para la creación de guías alimentarias por lo que quisiera compartir mi experiencia y visión del tema.

El documento “Plates, pyramids, planet” es claro al expresar que el análisis se hace desde la perspectiva de los llamados “países desarrollados” y que existe una carencia de investigación en los patrones de consumo actuales, los factores culturales y sociales de los países “en desarrollo”.

Desde la perspectiva de América Latina, me parece que el recomendar esas dietas tan generalizadas puede no tener el efecto deseado, en un contexto en dónde coexisten diversas realidades sociales y  culturales.

El actual paradigma de la nutrición desvirtúa estas realidades y sus diferencias, pues prioriza la función biológica y la nutrimentalización de la alimentación, generando recomendaciones alimentarias que siguen fuertemente dictadas por la ciencia y la industria alimentaria. Ejemplo de esto han sido el tema de las grasas saturadas, la recomendación de consumir margarina en lugar de mantequilla, la promoción del consumo de carne (como fuente suprema de proteína), los ácidos grasos omega 6, etc.

Ahora vemos una fuerte tendencia a la promoción de semillas y súper alimentos (amaranto, quinoa, semillas de chía, etc.) sacándolos totalmente de contexto y de función en la dieta. En pro de obtener la mejor ganancia de los alimentos sin importar el impacto social y ambiental que pueda tener esto.

Por otro lado, la diversidad de la dieta es concebida como la selección de alimentos de una amplia oferta de éstos. Esta situación nace a partir de la creación de tiendas y de una cadena de abasto de alimentos (que incluso han sido política pública), favorecida por la importación de alimentos ante la carencia de producción (ejemplo claro es Qatar). Sin embargo, en el caso de los países que tenemos poblaciones con producción de autoconsumo o capaces de producir una amplia variedad de alimentos, la diversidad debería estar dictada por la temporalidad. Las dietas se diversifican en un espacio largo de tiempo y no en el día a día como lo dicta el actual paradigma, pues es esta oferta diversificada de alimentos la que impulsa la exportación, la movilización y la producción en ambientes controlados con uso indiscriminado de insumos. Todas ellas prácticas que no contribuyen a la sostenibilidad de los sistemas alimentarios.

América Latina además, posee una amplia historia de culturas que han sabido aprovechar la diversidad biológica del entorno y las condiciones (favorables o no) para convivir con su entorno de manera que se permite la supervivencia individual mientras se cuidaban los recursos disponibles.  Estas prácticas generaron patrones de consumo que no siempre están acorde a lo que se ha concebido como la buena alimentación, o que entra dentro de los “estandarizados” y siempre controversiales “requerimientos nutrimentales”.

 El revalorar estas prácticas y conocimientos sobre lo “científicamente comprobado” tendría una repercusión más positiva en nuestra alimentación, más cercana a la cotidianidad y a la realidad de cada uno de los países permitiendo a las personas conservar su prácticas mientras se enriquecen de nuevas que puedan ser de provecho para su salud.

En México tenemos la guía “El Plato del Bien Comer”, una guía que fue precedente en la región pero que ante la situación nutricional y de salud que atraviesa el país, ha quedado obsoleta.

Esta guía se encuentra normada para ser el referente en la orientación alimentaria, tanto para el gobierno, profesionales de la salud, sociedad civil, etc. Su implementación se hace a través de pláticas en programas e instituciones de gobierno, escuelas, hospitales, comedores, organizaciones, además de que ha habido diferentes adaptaciones y se encuentra dentro de los libros de texto gratuitos de la Secretaria de Educación Pública.

Aunque es utilizada ampliamente creo que no hay una estrategia de comunicación efectiva que permita a las personas comprenderla. A mi parecer, la información que contiene la guía es inespecífica con términos difíciles de comprender para la mayoría de la población, poco cercana a la realidad rural y más afín a la urbana. No ofrece información práctica para el consumo de los grupos de alimentos, así como de aquellos que han quedado fuera: las grasas, azúcares o productos industrializados (estos incluso se encuentran gráficamente en la guía).

En mi experiencia en campo he observado como los conceptos que maneja esta guía están presentes en el discurso de las personas, recitados al pie de la letra, pero con poca trascendencia en su cotidianidad.

Conscientes de esto, en Educomalli hemos creado guías alimentarias con grupos de personas de las comunidades en la que trabajamos de manera participativa,  con el objetivo de involucrar a las personas en la toma de decisiones alimentarias conscientes de la realidad de su comunidad, reforzando los aspectos positivos de sus patrones alimentarios mientras promovemos decisiones alimentarias saludables.

Creemos en la autonomía de las comunidades para decidir sobre su producción, selección y consumo, por lo que las guías alimentarias promueven la soberanía alimentaria mientras que la información favorece la toma de decisiones informadas y conscientes.

Consideramos que ante la falta de acuerdos sobre la sostenibilidad del sistema alimentario, el remarcar este aspecto como algo necesario, aislado o reducido a la dimensión ambiental, puede condenar las guías a una temporalidad o ser vista como una tendencia global más que como una necesidad local.

Los objetivos de sostenibilidad van implícitos cuando se tiene una visión multidimensional de la alimentación y se adecua a la particularidad de cada contexto, basándose en las prácticas y los conocimientos de las personas a las que se dirige la guía. Esto también permite que sean entendibles y pertinentes, que no sean vistas como reglas sino como elementos para tomar decisiones alimentarias.

Como región tenemos el potencial para ser el precedente y cambiar la visión occidental de la alimentación en las guías alimentarias, debemos retomar el camino que ha iniciado Brasil. Buscar resolver las necesidades particulares sin perder de vista la situación global de la alimentación, incorporar una visión más desde las personas que desde la política para que las guías no se tornen en un discurso sino en un medio para generar un sistema alimentario más equitativo que permita a las personas tomar decisiones alimentarias conscientes de todos los aspectos que pueden estar implícitas en ellas y en pro del buen vivir.

Existen varios obstáculos que debemos enfrentar como países, vivimos inmersos en constantes crisis políticas. En México no creo que este sea un buen momento para iniciar una reestructuración de la guía pues implicaría abordar otra serie de aspectos que pueden resultar incómodos o poco acordes a los intereses políticos y económicos del país.

Los aspectos más importantes que considero son:

-Retomar el diálogo sobre el derecho a la alimentación, no como escrito en papel sino su aplicación en el diseño e implementación de las políticas públicas.

-Asegurar el acceso de todos las y los mexicanos a los servicios básicos.

-Replantear el modelo de producción agrícola y los programas, recortar los subsidios al uso de agroquímicos e infraestructura para la producción de monocultivos en grandes extensiones.

-Establecer un marco normativo claro para la prohibición de el cultivo de semillas transgénicas.

-Desarrollar medidas efectivas para evitar las pérdidas post cosecha.

-Cubrir los vacíos que existen en materia de regulación y vigilancia para la protección, promoción y apoyo de la lactancia materna.

-Regular la publicidad y comercialización de productos industrializados, principalmente en niños y adolescentes.

-Exigir la transparencia a la industria alimentaria en el etiquetado y uso de ingredientes.

-Monitorear y auditar a las empresas que fabrican y comercializan suplementos y complementos alimentarios.

-Elevar el impuesto a las bebidas azucaradas y desarrollar un plan estratégico para el uso de estos recursos en pro de generar ambientes más saludables en las escuelas.

-Rescindir contratos con la industria alimentaria para sacar los productos industrializados, que no cumplan con criterios de nutrición y sostenibilidad, de la cadena de suministro de alimentos del gobierno (sobre todo en comedores escolares).

-Reformar los actuales programas de la Secretaria de Desarrollo Social para la seguridad alimentaria y nutricional en pro de generar sostenibilidad e impacto social.

-Crear una dependencia encargada de investigar, consensar, implementar, difundir, evaluar y actualizar la guía alimentaria y las políticas/programas relacionados con ésta.

El costo económico y político que conlleva integrar estos objetivos en la política pública, ante la compleja y complicada situación que atraviesa el país, hace difícil pensar que en un corto plazo podamos verlos presentes (no sólo de manera enunciativa).

Por otro lado, la mercantilización de la alimentación, el factor económico que se ha vinculado fuertemente a ésta favorece que los intereses particulares dicten las políticas públicas en materia de alimentación. Por lo que el gobierno y la sociedad en conjunto tendrán que superar este reto para poder establecer acciones para lograr los objetivos de sostenibilidad y nutrición.

Desde la sociedad civil, debemos ir construyendo acciones que vinculen a los diferentes sectores, incluido el gobierno, en la tarea de enfrentar la situación nutricional de nuestro país y de esta manera presionar para generar políticas públicas que favorezcan modelos más sostenibles a lo largo de todo el sistema alimentario a favor de la nutrición, y en consecuencia de la salud.